lunes, 25 de mayo de 2015

ONCE, entre la “integración social” y la explotación laboral



No es fácil que trasciendan zonas oscuras en la gestión de la Organización Nacional de Ciegos Españoles (ONCE). Tal vez esto ocurra por su importante desembolso en partidas publicitarias destinadas a medios de comunicación. Según el “Estudio de la inversión publicitaria en España” (2015) de InfoAdex, la ONCE ocupa el octavo lugar en la ratio de inversores en medios convencionales, con 48,1 millones de euros (datos de 2014), por encima de Telefónica, Orange o el Banco de Santander.

La ONCE nació en 1938 como entidad sin ánimo de lucro “con cabida para todos los ciegos españoles”. La aspiración inicial era ofrecer un trabajo digno a las personas invidentes a través de la venta del cupón. En 1988 se produjo otro hito en la historia de la organización: vio la luz la Fundación ONCE, con el fin de “fomentar la cohesión social” y la “integración laboral de las personas con discapacidad”. Un organismo gubernamental, en el que toman parte seis ministerios y la ONCE, “vela por el cumplimiento de estos fines sociales”, según la página Web de esta entidad. Trabajan en la corporación sin ánimo de lucro en torno a 20.000 vendedores, de los que el 40% padecen discapacidad visual.

Los sindicatos críticos de la ONCE ponen en cuestión que se estén llevando a término los fines sociales. Subrayan muchos ejemplos, entre otros, la respuesta a una sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea del 22 de mayo de 2014, que establecía el derecho de un operario británico a ingresar en vacaciones, además del salario base, el promedio de las comisiones por ventas percibidas a lo largo del año. La sentencia afectaba de lleno a las retribuciones de los vendedores de la ONCE, teóricamente de manera favorable. ¿Cómo “adaptó” la ONCE esta sentencia? “El umbral y el mínimo de ventas, así como el tramo de comisión pasa de ser mensual a anual”, afirma Inocencio Rial, colaborador de la sección de Comisiones Obreras en la ONCE de Madrid. En palabras asequibles, “esto puede suponer una mengua en las nóminas –según las ventas- de 500 euros anuales”. “Para ello la empresa modificó el convenio en colaboración con UGT”, agrega el sindicalista. Las organizaciones más críticas subrayan el rol “colaboracionista” de la UGT dentro de la empresa.

No se trata de un ejemplo aislado. La situación de los vendedores de la ONCE se ha ido degradando con los años. A partir del último convenio (julio de 2013), los trabajadores veteranos ya no consolidan más derechos por la antigüedad, y a los nuevos no se les reconoce ésta. El salario base de los trabajadores indefinidos es actualmente de casi mil euros (en 2009 era 60 euros inferior) y para generar comisiones se requieren al menos 210 euros diarios en ventas de productos ONCE. Según Adolfo Martínez, vendedor de cupones de la ONCE y delegado de CGT en Valencia, “estos objetivos dependen en gran medida de los puestos de venta que adjudica la empresa; hace 15 años el procedimiento estaba mucho más reglado; hoy prima la voluntad de la empresa, lo que no excluye situaciones de clientelismo”. El horario de ventas estipulado por convenio es de 7,5 horas diarias, “pero se hacen jornadas mucho más largas”, añade Martínez. Por otro lado, Recursos Humanos de la ONCE informa que el índice de absentismo por bajas derivadas de enfermedad común es del 8,29% de la plantilla en el último año.

El salario base de los trabajadores eventuales (a quienes se contrata por días o meses o por lo que la empresa llama “circunstancias de producción) es de 699 euros, pero hacen el mismo trabajo que los veteranos por 300 euros menos. Además del alargamiento de la jornada laboral, en los últimos años se constata en la ONCE un incremento de la presión al vendedor por parte de “gestores comerciales” y “jefes de venta” (cada uno con un área y número de vendedores a su cargo). “Hay una cadena de presión por objetivos que no tiene nada ver con lo que ocurría hace diez años en la empresa”, asevera Jordi Carbonell, delegado sindical de CGT en la ONCE de Valencia. “Se exige lo mismo hoy que hace seis años, a pesar de la crisis y la caída de ventas, con lo que el esfuerzo es cada vez mayor”, añade. La cuenta de resultados de la empresa apunta que las ventas de juego descendieron de 1.913.870 millones de euros en 2012 a 1.836.835 millones de euros en 2013, lo que confirma una tendencia que empezó hace más de una década.

Inocencio Rial destaca asimismo los despidos y sanciones por “baja rentabilidad” (al no alcanzar el “umbral” de ventas), lo que ha dado lugar a juicios contra la empresa. El “goteo” de despidos comenzó en 2014 y el de sanciones hace tres años. El sindicalista señala los ejemplos de Madrid y Andalucía. Frente a los fines teóricamente sociales de la ONCE, Comisiones Obreras en Madrid lanzó unas camisetas con la consigna “No es social esclavizar”; y en septiembre de 2014, este sindicato promovió un encierro de tres días en la Delegación de la empresa en la capital.

Paco Giménez, delegado de Comisiones Obreras en la delegación de la ONCE en Valencia, afirma que la presión es parecida a la que sufren los trabajadores de otras empresas, con la diferencia de que la ONCE es una corporación de derecho público. Sobre todo los contratados a tiempo parcial, dependen cada vez más de las comisiones que puedan generar. “Contratan a un vendedor para el sábado y el domingo, pero trabaja toda la semana”, remata.

Tampoco se compadece con los fines fundacionales de la ONCE el “perfil” de trabajadores que se busca. “Quieren gente productiva y competitiva, subraya Jordi Carbonell, a la que piden agresividad en la venta, gran movilidad y que tengan carné de conducir; si es posible, personas con discapacidad leve que hayan trabajado antes en otras empresas”. Quique Marí tiene 40 años, padece una parálisis cerebral y minusvalía física del 84%. No sufre ninguna discapacidad psíquica. Cuando intentó entrar en la ONCE, relata su padre en conversación telefónica, se le dijo –sin pasar la correspondiente prueba- que no tenía las habilidades suficientes para manipular las máquinas de comprobación de cupones. Quique Marí lleva diez años en otra empresa, recorriendo 20 kilómetros diarios en silla eléctrica para vender los cupones (una media de 130 euros diarios). “En la ONCE no quieren a grandes discapacitados”, concluye.

El cierre de quioscos en la calle -aproximadamente un 20%, en un proceso que comenzó hace una década- redunda en la idea de movilidad y “dinamismo” en las ventas. Recuerda Adolfo Martínez que la eliminación de estos puestos afecta a los vendedores, que acarrean 7 kilogramos de material, a lo que se agregan los problemas motrices previos. “La expresa alega que no son rentables, pero la inversión es mínima, sólo en mantenimiento”. En los últimos años la ONCE ha cerrado 150 “agencias” (provincias enteras se han quedado sin estos centros), dedicadas a la logística, la organización administrativa y la prestación de servicios a trabajadores y afiliados. Se han clausurado colegios de la ONCE, se han privatizado servicios de informática y se ha pasado de la prestación médica por la empresa a contratar con mutuas. La CGT ha titulado de este modo alguno de sus comunicados de prensa: “Continúan los despidos y el desmantelamiento de la ONCE”. A los vendedores les ha perjudicado, además, que desde hace cinco años puedan venderse los productos ONCE en estancos, gasolineras, bares, quioscos de prensa, supermercados o por Internet.

Según Adolfo Martínez, “hemos pasado de una empresa envidiable por las condiciones “dignas” de trabajo (hasta mediados de los 90), a ser una mera multinacional del juego, en la que priman sólo los beneficios; el vendedor de la calle es el que genera el lucro y quien sostiene toda la estructura; también, el que se lleva todos los palos”. Jordi Carbonell pone el acento en los criterios de selección y los objetivos fijados en las ventas: “La empresa se creó para dar trabajo a ciegos y a grandes discapacitados, pero en la práctica son quienes tienen menor cabida en la ONCE”. Esta corporación “está exenta del pago de la cuota patronal a la seguridad social por contratar a personas discapacitadas, por lo que se supone que debería actual de otro modo”, afirma el delegado de CGT.

La Inspección de Trabajo ha señalado infracciones graves en la ONCE por el trabajo de los vendedores durante el periodo vacacional. También la inspección ha detectado que en la provincia de Valencia, durante 2014, la empresa ha presionado de manera “sistemática” a los trabajadores, en relación con la venta de boletos electrónicos. Los fines teóricamente enunciados por la ONCE casan poco con la construcción de complejos hoteleros en Isla Margarita (Venezuela), la inversión de 1.000 millones de pesetas (de la época) en Gescartera, pufo financiero que terminó con la dimisión, en 2001, del vicepresidente y el director general de la Fundación ONCE; o las pérdidas por las inversiones en Bankia, desveladas poreconomistadigital.es y no desmentidas por la empresa.
Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

Desaparecen cinco millones de fondos europeos de un centro tecnológico valenciano


La Marea


Aidico recibió una subvención en 2010 de siete millones de euros para hacer su nuevo centro en Novelda (Alicante). Hoy la empresa está en concurso de acreedores y del edificio sólo se construyó la estructura.
El 8 de enero de 2010, la cuenta del instituto tecnológico Aidico en la Caja de Ahorros del Mediterráneo (CAM) recibe un ingreso de siete millones de euros. El dinero proviene de la subvención de los Fondos Feder y del Ministerio de Ciencia y Tecnología para financiar la construcción de un nuevo centro de investigación sobre el mármol en Novelda (Alicante). Ese día la cuenta se cierra con 7,5 millones de euros. El 30 de abril, el balance bancario en la CAM es únicamente de 2,2 millones de euros. Y en octubre de 2010 la cuenta ya ha caído hasta los 36.000 euros. En diez meses se han dilapidado siete millones de euros de fondos públicos, cinco de ellos productos de una subvención europea.
La Marea ha tenido acceso a información sobre el caso a través de filtrala.org, el buzón de filtraciones anónimas y seguras en el que colabora La Marea junto a Diagonal yeldiario.es, –en el marco de su campaña #TiraDeLaManta sobre casos de corrupción municipal.
Según estos documentos, el propio Ministerio de Economía y Competitividad ha hecho dos requerimientos (16 de mayo de 2014 y 19 de diciembre de 2014) para que el instituto Aidico, que funciona con fondos públicos y actualmente está en suspensión de pagos, justifique esos gastos.
El Ministerio le pide que detalle de “forma pormenorizada el uso que se ha hecho de los 7.040.997 euros“. Por su parte, el informe de la administración concursal en el que se encuentra Aidico, señala que “el grado de ejecución del proyecto es del 55%, pese a que sólo se han presentado a justificación ante la Administración por parte de Aidico de 1.549.761,02 euros, lo que representa un grado de certificación del 30,74%”. Del resto de dinero, nada se sabe.
En el año 2010 el gerente de Aidico era Ramón Congost, quien dimitió cuatro años después con el instituto ya en quiebra. Congost es actualmente cónsul honorario de Rusia en el País Valenciano. Al ser contactado por La Marea ha evitado hacer declaraciones. Quien sí ha hablado ha sido el actual gerente, Fernando Palomares, para quien este escándalo “salpica a los anteriores responsables”. Preguntado por si conoce a qué se destinaron los fondos, Palomares duda y responde: “al pago de nóminas”. “¿Siete millones de euros en nóminas?”. “Eran otros tiempos…”, responde lacónico.
Otras fuentes consultadas por La Marea explican que este dinero, que Aidico tenía que dedicar a construir su nueva sede en Novelda, fue a parar a “otros fines más oscuros”. De hecho, la Fiscalía ya tiene sobre su mesa varias denuncias sobre la gestión de fondos públicos por parte de Aidico. Una de esas denuncias implican al antiguo alcalde de Paterna, Lorenzo Agustí, como supuesto beneficiario de un viaje a China.
España podría perder los fondos Feder
La gestión de Aidico tiene una ramificación mayor. Según fuentes consultadas conocedoras del caso, la falta de justificación de esos gastos podría suponer graves sanciones a España o que incluso la Unión Europea llegase a paralizar la entrega de fondos Feder al país.
La UE destinó 5.040.997 euros (sin IVA) para la “construcción de nuevas instalaciones del centro tecnológico del mármol y actividades mineras y equipamiento del mismo”, según consta en el convenio firmado el 15 de diciembre de 2009 entre el Ministerio de Ciencia e Innovación, la Generalitat Valenciana y la propia Aidico.
El convenio detalla de forma pormenorizada el uso que se le tendría que haber dado a la subvención, desde la estructura a las instalaciones eléctricas, el saneamiento o el mobiliario de laboratorio. Sin embargo, del centro hoy sólo queda un esqueleto de hormigón y una empresa en quiebra.
Dinero hacia Rumanía
Lo que sí hizo Aidico durante esos años fue expandirse en Rumania. Con la subvención recién cobrada, el instituto tecnológico compra una pequeña nave por 400.000 euros. Durante el año 2010 y 2011 las transferencias entre la cuenta del Banco Sabadell -donde tiene el dinero el Instituto-, y Rumanía son constantes. En un mes se transfieren más de 87.000 euros a una cuenta en el Raiffeisen Bank a nombre de “Sc Civic Trans Construct SRT”. El 30/04/2010 se transfieren 30.087 euros; el 13/05/2010, 21.607,16 y el28/05/2010, un total de 36.375,18; acciones que se repiten los siguientes meses.
Fuentes conocedoras de la operación aseguran que “con ese dinero que se gastó, se podría comprar medio polígono industrial en Rumanía, estaba fuera del precio de mercado”. En 2011 el propio vicepresidente del Consell y mano derecha de Francisco Camps, Vicente Rambla, inauguraba las instalaciones. Tres años después se vendieron por 200.000 euros, aunque Aidico nunca los cobró.
Todo esto pasaba a la vista del Instituto Valenciano de Competitividad Empresarial (IVACE) quien debía ejercer de vigilante, aunque toma cartas en el asunto demasiado tarde e interviene el instituto en septiembre de 2013. Mientras continúa sin aclararse dónde están los cinco millones de euros de la UE, los trabajadores que continúan en el instituto ya llevan cuatro meses sin cobrar la nómina, según aseguran ellos mismos.

domingo, 3 de mayo de 2015

miércoles, 22 de abril de 2015

Nos programan así. Audio de Milenio 3 de Iker Jiménez y Santiago Camacho

Dossier especial sobre el Instituto Tavistock y los creadores de tendencias. ¿Quién hace surgir ciertas modas y con qué razón? ¿Existe una conspiración de fondo a la hora de intentar imponer determinados estilos de vida?

El Instituto Tavistock nació en 1947 con la aspiración de aplicar las ciencias sociales a diferentes ámbitos como el gobierno, la industria, la salud o la educación.

Desde entonces, allí acuden en busca de soluciones diversas organizaciones; desde empresas multinacionales hasta partidos políticos o servicios de inteligencia dispuestos a encontrar en la manipulación social la solución a sus problemas.

Así, surgieron diversas tendencias sociales para incitar al consumo o imponer determinadas corrientes de forma sutil pero eficiente, en ocasiones valiéndose del miedo de las masas para su control. Una conspiración silenciosa cuyos efectos continuarían hasta día de hoy…



lunes, 30 de marzo de 2015

Video: ¿Programando la nación? - La noche temática

1ª PARTE:

 La primera parte del documental aborda el presunto uso de mensajes subliminales en EE.UU desde una perspectiva histórica. La historia de este tipo de mensajes comienza en los años 50 en EE.UU. Según numerosos autores y expertos, cineastas, discográficas y publicistas introducen deliberadamente contenidos dirigidos al subconsciente de las personas para manipular su voluntad. Las imágenes sexuales subliminales producen una poderosa estimulación cerebral.



La noche temática - ¿Programando la Nación (1ª... por saldelamatrix

  2ª PARTE:

 En esta segunda parte se analiza la presunta utilización de mensajes subliminales en anuncios de publicidad, medios de comunicación y propaganda política. Pero ¿existen realmente los mensajes subliminales o pertenece a la categoría de lo que muchos consideran leyenda urbana?



La noche temática - ¿Programando la Nación (2ª... por saldelamatrix

miércoles, 11 de marzo de 2015

¿NOS ESPERA UNA TRAMPA DESPUÉS DE LA MUERTE? Teoría de la Reencarnación Programada

Desde el programa "La Nit de L´Ornitorinc", presentado por Cruz y Garde, David Parcerisa nos expone una curiosa y revolucionaria teoría que últimamente está tomando cada vez más fuerza en la red: ¿Nos espera una trampa reptiliana tras la muerte física y un grupo de poderosas entidades nos están "forzando" a reencarnar una y otra vez en la 3ª dimensión para repetir los mismos padecimientos y vicisitudes de las que ellos se alimenten? Se trata de una teoría inquietante, que de ser cierta, nos obligaría a replantearnos muchas cuestiones de índole filosófica que muchos de nosotros dábamos por sentadas a través del hinduismo y otras corrientes de pensamiento espiritual orientalistas. Por ahora es solo una teoría, y así la planteamos, a la espera de conocer más datos al respecto...


domingo, 22 de febrero de 2015

La Conspiración del Silencio - Conspiracy of Silence - Documental




Publicado el 15 de sept. de 2012 Documental censurado, preparado para ser emitido el 3 de mayo de 1994 en el "Discovery Channel". Incluso fue listado en la guía de progaramación "TV Guide Magazine". Este documental exponía y denunciaba una red de líderes religiosos y políticos de Washington que fletaban aviones llevando en ellos niños secuestrados, directamente hacia la capital para la realización de orgias sexuales,ritos satánicos y snuff films.

En 1993 un equipo de la Yorkshire Television se trasladó a Omaha, Nebraska para documentar, investigar, y desvelar los misterios que envolvian el caso Franklin y el consiguiente encubrimiento. Lo que el equipo encontró en el transcurso de casi un año de investigación afectaba incluso a la propia Casa Blanca, donde descubrieron que el entonces vice-Presidente George H.W. Bush.

 La verdad de porque desaparecen tantos niños y adolescentes , y nadie hace nada al respecto.

Despierta de una vez! Pasa la información.

En 1992, se publicó el libro The Franklin Cover-Up: Child Abuse, Satanism, and Murder in Nebraska (El encubrimiento del caso Franklin: abuso infantil, satanismo y asesinato en Nebraska). Su autor era John W. Decamp, un altamente condecorado veterano de la guerra de Vietnam y después, durante 16 años, un reputado senador, y reconocido como uno de los legisladores más efectivos en la historia de Nebraska.

A raiz de la investigación sobre el caso Franklin, donde se acusaba a Lawrence E. King de fraude financiero, DeCamp descubrió la existencia de una red de pederastas implicando a altos dirigentes en el gobierno de EE.UU. y a estrellas mediáticas e identificó cerca de 90 posibles víctimas, todos ellos menores secuestrados de los que nunca más se supo. Aunque Decamp fue amenazado con todo tipo de acciones legales, nunca llegaron a materializarse.

 ...Años después de la publicación del libro de DeCamp, Yorkshire Television y Discovery Channel invirtieron cerca de 500.000 dólares en producir el documental Conspiracy of Silence sobre el caso. Estaba programado para su emisión el 3 de mayo de 1994, pero en el último minuto antes de salir al aire, congresistas anónimos presionaron a la industria de la televisión por cable con una legislación restrictiva si se transmitía este documental. Casi inmediatamente, los derechos del documental fueron adquiridos por personas desconocidas que habían ordenado destruir todas las copias. A pesar de esta presión para que el documental no saliese a la luz una copia de esta cinta de vídeo se proporcionó de forma anónima al ex senador del estado de Nebraska y abogado John DeCamp.

Este documental expone una red de líderes religiosos y políticos de Washington quienes transportaban niños a Washington DC para orgías sexuales. Si bien la calidad del vídeo es muy pobre, este film representa un éxito por las revelaciones hechas por sus participantes. En el documental aparece la acusación de Paul Bonacci contra Lawrence E. King, en la que alegaba secuestro, control mental, abuso ritual satánico, abuso sexual y diversas lesiones personales. El juez concedió a Paul Bonacci una sentencia 1 millón de dólares contra King.

La verdad sobre esta red de pederastia, drogas, y asesinatos en rituales satánicos ya comenzó a surgir anteriormente en la década de 1980 e incluso hizo eco en algunos periódicos importantes, especialmente el Washington Times, que publicó un artículo que implicaba el régimen de Reagan-Bush.

martes, 3 de febrero de 2015

Un video censurado del ataque a 'Charlie Hebdo' genera profundas dudas



Un video censurado del ataque contra la sede de la revista satírica francesa 'Charlie Hebdo' en París plantea importantes interrogantes sobre una tragedia que dejó 12 muertos.

Según el portal The Pontiac Tribune, las imágenes que muestran al policía francés Ahmet Merabet recibiendo un disparo en la cabeza arrojan dudas respecto a la versión oficial del ataque. En ellas no se observa sangre ni violencia. Sorprendentemente, el video no es demasiado impactante.

El efecto que causa la bala observado en este material sugiere que probablemente el oficial no recibió en realidad un disparo en la cabeza con un AK-47.

Jordi Mir, ingeniero catalán que filmó el video de la tragedia mientras se encontraba en su apartamento, dice lamentar haber compartido la grabación en su cuenta de Facebook. Mir eliminó el video de su página 15 minutos después de su publicación, pero no antes de que otros usuarios tuvieran la oportunidad de bajar el material y publicarlo en YouTube.

El portal agrega que es evidente que el atentado contra la sede del semanario, seguido por otros ataques en la capital francesa, ha reforzado las posiciones de la derecha europea y las políticas antiinmigración, algo que recuerda a la situación en EE.UU. durante la administración de George W. Bush.

Asimismo, los hermanos Kouachi, que recibieron entrenamiento militar en Yemen, dejaron sus documentos en el coche después de realizar el ataque. Es sorprendente que fueran tan descuidados y estuvieran tan bien entrenados al mismo tiempo.

Fuente: http://actualidad.rt.com/actualidad/165316-video-censurado-ataque-charlie-hebdo

martes, 27 de enero de 2015

Precariedad laboral: esa tóxica, oculta realidad



eldiario.es

Esta realidad es el resultado de normas, de relaciones de poder y de políticas que determinan una organización del trabajo injusta y unas relaciones laborales desiguales. Para revertirla, hacen falta cambios de fondo. Pero también nuevos indicadores y nuevas formas de reflejar estadísticamente este fenómeno tóxico.

Las historias personales lo revelan allá donde sabemos mirar. Carmen tiene 57 años y es limpiadora y camarera en una cadena hotelera donde trabaja desde hace tres décadas. A diario limpia y hace las camas de decenas de habitaciones en un trabajo intenso y continuado, un exiguo salario, un contrato flexible y pocos derechos. Con dolores crónicos en la espalda y el cuello, está agobiada y siente un profundo malestar, aguantando su jornada laboral a base de anti-inflamatorios.
Moussa es senegalés, tiene 42 años y subsiste en una chabola de plástico y cartón en las afueras de un municipio onubense donde trabaja como temporero de la fresa. Sin contrato, sin papeles, sin derechos, y con un salario mísero, vive en condiciones infrahumanas junto a su familia y cientos de emigrantes.
Luisa es diplomada en Trabajo social, gestión y administración pública. Tiene 29 años, vive en Madrid, y en los últimos años ha encadenado decenas de empleos: teleoperadora, administrativa, dependienta, monitora de pisos tutelados. Con un sueldo de nimileurista, aún no pierde la esperanza, pero tras casi dos años en paro el desánimo cada semana pesa más.
Tres vidas. Tres ejemplos entre cientos de miles de inseguridad, angustia y enfermedad. Tres casos sometidos a los efectos de la exclusión asociada al desempleo y la explotación generada por una precariedad laboral omnipresente, pero casi siempre oculta a nuestros ojos.
Puede resultar paradójico, pero el trabajo es una realidad ignorada, invisible, casi misteriosa. Uno sabe mucho sobre sus propias condiciones de trabajo pero desconoce o es poco consciente de las de los demás. Para hacer visible la realidad requerimos palabras exactas y números sensibles. Un ejemplo fue el experimento realizado por Günter Walraff en los años 80. Para descubrir la situación laboral de los trabajadores turcos en Alemania, este periodista se hizo pasar por uno de ellos adoptando la falsa identidad de Ali Sigirlioğlu. Y es que como él apuntó, para desenmascarar a la sociedad a veces uno tiene que enmascararse. Como peón de la construcción, vendedor en tiendas de comida basura, limpiador en una fundición, conejillo de indias para una empresa farmacéutica, u otros trabajos, Walraff sintió en carne propia durante más de dos años la discriminación, la precariedad y el riesgo para su salud que a diario sufrían miles y miles de inmigrantes.
Hace quince años, la escritora Barbara Ehrenreich vivió algo parecido en ciudades como Key West, Portland y Minneapolis al mostrar la precariedad que padecían (y siguen padeciendo) millones de trabajadores pobres en EE.UU. y sus estrategias de supervivencia. Recientemente, Ernest Cañada ha mostrado en un estudio la invisibilidad, explotación y problemas de salud de las trabajadoras del sector turístico balear. Y Javier López Menacho, en su libro “Yo, precario”, ha relatado sus peripecias laborales en Barcelona mostrando la precariedad cuando uno trabaja disfrazado de mascota, auditor de máquinas de tabaco, promotor de una empresa de telefonía, o speaker-animador en un cine, entre otros subempleos.
Los números condensan otra perspectiva de la precariedad. Las cifras simplifican dramas personales diferentes, miden fríamente individuos sin rostro. Medir no es un hecho neutral o técnico, sino un proceso cargado de juicios y valoraciones donde sabemos que es posible “manipular” y hasta “torturar” a los datos. Pero los indicadores sociológicos y epidemiológicos son también anteojos imprescindibles para desvelar una realidad social encubierta.
¿Cómo medir la precariedad? En 1987 la Encuesta de Población Activa realizó una aproximación al estimar el porcentaje de contratos temporales, que pasó del 15% ese año a más del 30% (el doble del promedio europeo) entre 1991 y 2007. Desde entonces, la temporalidad se convirtió en la guía habitual para medir la precariedad. Sin embargo, la masiva destrucción de puestos de trabajo (casi 4 millones) en apenas 6 años y el incremento del desempleo (8,3% en 2007 a 25,7% en 2013), ha venido acompañado en el último lustro de un descenso del porcentaje de contratos temporales (menos del 25%).
¿Significa eso que se ha reducido la precariedad? Todo indica lo contrario. Las políticas austericidas y las reformas laborales han degradado y mercantilizado las condiciones de empleo y trabajo. El desempleo no sólo es una epidemia social (casi 5,5 millones de parados, 2,6 millones de larga duración sin prestaciones y 1,8 millones de hogares con todos sus miembros en paro), sino un factor social tóxico que impide llegar a fin de mes, que produce pobres sin calefacción, desesperados y alcohólicos, violencia y suicidios. Todo ello aumenta el riesgo de enfermar, empeorar la salud y morir prematuramente. Junto al paro coexiste una palpable precarización laboral, igualmente tóxica, pero mucho más compleja, dinámica y difícil de entender y medir.
Precariedad significa “empleo intermitente” (alternancia de empleo y desempleo) y “subempleo”, con situaciones muy diversas de temporalidad, contratos a tiempo parcial, empleo encubierto, falsos autónomos, o situaciones de informalidad y trabajo sumergido. Dado que la precariedad es mucho más que la temporalidad, han surgido nuevos indicadores para su medición como el porcentaje de contratos a tiempo parcial (13% en indefinidos y 32% en temporales, el 63% de los cuales es involuntario) o el porcentaje de trabajadores pobres (12,3%, sólo superado en Europa por Grecia con 15,1%, y Rumania con 19,1%). Sin embargo, esa es la punta visible del iceberg de la precariedad. Cuando a la temporalidad y bajos salarios añadimos la vulnerabilidad e indefensión y el tener menos prestaciones y derechos, la realidad que emerge es mucho peor.
La precariedad lo salpica todo. Según el análisis realizado en una encuesta representativa en 2010 (ISTAS Barcelona), el 51,4% de la población española está precarizada (83,1% en trabajadores temporales, y 40,3% en estables), con una situación peor en mujeres, jóvenes, inmigrantes y obreros, y un fuerte impacto en la salud mental (2,5 más riesgo en los más precarios). La repetida idea de que es mejor tener algún empleo, por precario que éste sea, que ninguno debe cuestionarse. Por justicia social y equidad, ya que todas las personas deben tener el derecho a trabajar con condiciones laborales y salariales dignas; por eficiencia productiva, ya que la precariedad dificultad adquirir experiencia laboral y comporta insatisfacción; y por salud, porque la investigación muestra como la precariedad (sobre todo extrema) daña la salud mental como el desempleo.
La precariedad corroe hoy las vidas de una clase trabajadora amedrentada, resignadamente callada, que expresa en forma de enfermedad la degradación y explotación que sufre. Ser precario es ser frágil, vivir una vida insegura, envejecer y morir antes de tiempo. Vivir en precariedad es ver proyectos frustrados, ser un exiliado económico, perder parte de la vida. Pero la precariedad laboral es un fenómeno estructural, el resultado de normas, relaciones de poder y políticas que determinan una organización del trabajo injusta y unas relaciones laborales desiguales.
Revertir esta situación requerirá realizar profundos cambios: reorientar el modelo productivo y de consumo, reducir las desigualdades salariales, aumentar la protección social y democratizar las relaciones laborales son algunos de ellos. Pero otra reforma ineludible es cambiar el paradigma actual de un sistema de información estadístico que no refleja debidamente una realidad laboral tóxica. La falta de indicadores apropiados oculta las vidas y la salud de millones de mujeres y hombres que como Carmen, Moussa y Luisa sufren y enferman en su trabajo.

Fuente: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=194736&titular=precariedad-laboral:-esa-t%F3xica-oculta-realidad-