sábado, 29 de marzo de 2014

Abolición de la monarquía y Procesos Constituyentes ya.

Jaque MonarquíaLa respuesta, en clave exclusivamente represiva, del Gobierno del Estado a la gran movilización del 22 de marzo y a las que se están celebrado posteriormente, ha puesto una vez más de manifiesto que el actual Régimen es ya totalmente incapaz de dar solución alguna a los gravísimos problemas sociales y democráticos que sufrimos las clases trabajadoras y Pueblos del Estado Español.
La represión brutal y la manipulación mediática más burda son ya sus únicos recursos.
La monarquía borbónica fue un elemento clave en la construcción del actual Régimen y sigue siendo un elemento esencial para su supervivencia. Abolir la monarquía es un paso imprescindible para avanzar en un Proceso Destituyente que abra las puertas a los Procesos Constituyentes que los Pueblos y clases trabajadoras del Estado necesitamos para acabar con esta pesadilla, cada día más insoportable, en la que nos obligan a vivir.
Desde diferentes ámbitos se está empezando a construir una movilización general de carácter socio-político para el otoño. La Coordinadora 25S contempla con ilusión ese proyecto que podría ser definitivo en el impulso al Proceso Destituyente.
La Coordinadora 25S ha convocado para el sábado 29 de marzo una movilización en la Plaza de Neptuno a las 19h, precisamente con esos lemas: “Abolición de la Monarquía”; “Procesos Constituyentes”. A estos lemas iniciales, tenemos que añadir el de “Contra su represión, nuestra resistencia y solidaridad”, porque consideramos que a su represión, que es un arma directamente política, que tiene como finalidad amedrentar al movimiento popular para neutralizarlo y reproducir su sistema, sólo podemos responder hoy con más convicción que nunca con nuestra “Resistencia y Solidaridad”.
Libertad sin cargos para Miguel.
Libertad para todos los detenidos en las movilizaciones estudiantiles.
Levantamiento de todos los cargos contra los detenidos en las movilizaciones populares.
Abolición de la monarquía.
Procesos Constituyentes ya.

viernes, 28 de marzo de 2014

'Carne Cruda 2.0' (26/03/2014)- Quiénes se están forrando con la crisis con nombres y apellidos.

Descripción: El autor del bestseller "Trece Rosas Rojas" nos acompaña para presentar su libro de investigación "Tipos infames" en el que nos cuenta, con nomb res y apellidos, quiénes se benefician de la crisis económica. Además, acústico de María Rodés. 

La esclavitud en España en la dictadura actual

En España el pueblo vive una dictadura real, la gente se piensa que es libre, que decide, que puede llegar a alcanzar sus ilusiones. Veamos la realidad luchemo s por el pueblo y en sacar a la luz, que los ricos nos comen, los políticos, la publicidad, los diarios nos manejan. Despertemos y demonos cuenta y hagamos real esa CONDENA SOCIAL.
 www.radiosapiens.es 

lunes, 24 de marzo de 2014

UN FIN DE SEMANA TRISTE PARA LA VERDAD


Jamás la muerte de un antiguo líder político había resultado tan oportuna.
El fallecimiento de Adolfo Suarez es agua caída del cielo para el actual establishment político español, incluída la familia real.
No hace falta ser muy perspicaz para imaginar lo que viene a continuación: la muerte del ex-presidente inundará todos los medios de comunicación y las cascadas de hipócritas elogios que se vertirán sobre su figura, se utilizarán convenientemente para conseguir 2 grandes objetivos:
el primero, defender todos aquellas estructuras que se encuentran en crisis en la actualidad,
y el segundo, minimizar mediáticamente esos incómodos  sucesos acaecidos este fin de semana en las calles de Madrid.

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http://elrobotpescador.wordpress.com/2014/03/23/un-fin-de-semana-triste-para-la-verdad/

Adolfo Suárez, otra necrológica posible (e históricamente necesaria)


Donde la mayor parte de las biografías sobre Suárez, y especialmente aquellas narraciones institucionales sobre la transición, flaquean es a la hora de adentrarnos en el papel que jugó el expresidente en el proceso de reestructuración del modelo capitalista español así como en la sistemática represión de los movimientos contestatarios en el comienzo de la Transición.
Hace ya mucho tiempo que la biografía oficial y oficializante de Adolfo Suárez González, Duque de Suárez (1932-2014), está escrita. Incluso, a buen seguro, las necrológicas que ahora se están publicando con presura llevaban ya meses, años, guardadas en la “nevera” de los grandes medios de comunicación. Así funciona la “prensa libre”.
La gran representación de lo esperado y esperable funcionó a la perfección desde el primer momento en que uno de sus hijos, Adolfo Suárez Illana, comunicó la noticia del “inminente” desenlace. La reacción fue inmediata. El aparato propagandístico no tardó en ponerse en marcha. Imágenes conocidas, esperadas, lugares comunes donde los haya, empezaron a difundirse a la velocidad a la que hoy nos tienen acostumbrados. Sí, los portavoces de las políticas de la memoria oficial/institucional reaccionaron al instante. No faltó detalle en la puesta en escena.
Pero esa misma representación que forma parte de la escenificación de ese relato lineal, uniforme, acrítico, que constituye la sustancia esencial de la narración canónica de la transición postfranquista –como discurso que todo lo ha impregnado para al menos tres generaciones de ciudadanos–, sonaba a vieja, a caduca. Aunque el esperable “babeo” de los biógrafos oficiales de Suárez era de suponer, se ha llegado a tan altas cimas, en esta ocasión, que no deja, al mismo tiempo, de representar el final predecible y cercano de este mismo relato agonizante. Ya lo dijo Beltrolt Brecht cuando afirmó que la “crisis se produce cuando lo viejo no acaba de morir y cuando lo nuevo no acaba de nacer”. Nada nuevo se ha dicho, ni se pensaba decir, acerca del predecible fallecimiento de Suárez. En estos eventos mediáticos-propagandísticos la crítica es superflua. Y, por supuesto, no se ha desaprovechado tan magnífica ocasión para remarcar los dogmas de aquella edulcorada transición: que si fue modélica, que si fue pacífica, que si fue extrapolable… Sin olvidarnos de otros sonados éxitos de esa misma musiquilla: reconciliación, conciliación… ¡Todo tiene un aroma tan rancio!
Y pese a todo, la trayectoria personal de Adolfo Suárez es tan compleja, tan poliédrica, que debería ser objeto de un análisis riguroso y sosegado. Pues hablamos no sólo de la imagen proyectada, o pretendidamente proyectada, sino de algo más relevante en términos históricos: el origen de la teórica legitimidad del régimen político-económico actual. Un asunto demasiado importante para ser cautos o cuanto menos estar atentos ante las habituales mistificaciones. De hecho, rastrear históricamente en la biografía del presidente Suárez, más allá de esos mismos lugares comunes, puede permitir proyectar no sólo lo que pudo ser o no ser la transición –aspecto que se escapa a los historiadores– sino también, ante todo, ayudar a internarse por otros lugares no habituales –eso sí, cada vez más habituales– que reflejan las luces y sombras de la otra transición a la democracia, como un discurso que a medio-largo plazo reemplazará, mediante reforma o ruptura, al actual. En esta breve necrológica, al menos, nos gustaría destacar tres cuestiones que nunca se resaltarán debidamente en estos días de luto nacional.
La metamorfosis y el modelo económico La primera cuestión sobre la que cabría discutir es la propia conversión hasta la metamorfosis total del Suárez franquista a demócrata convencido en un tiempo récord. Uno de otros tantos casos “milagrosos”. Y no es baladí lo anterior. No esperen oír ni menos leer voces críticas, en estos días de tristeza nacional, de aquellos biógrafos ya no críticos –y aquí el ejemplo, por antonomasia, es Gregorio Morán– sino de sus declarados enemigos que los hubo y siguen existiendo con más o menos fundadas razones. Nada va a perturbar la puesta en escena. No se está aquí ante un juicio ético o moral, sino simplemente histórico. Pues resulta que internarse en la trayectoria biográfica de Suárez –hasta donde lo permite la muy escasa documentación disponible, que es otra cuestión sobre la que cabría discernir largamente– desde su infancia, su apresurada escalada por los centros de poder franquistas –sin ningún tipo de escrúpulo o mala conciencia incluido corrupciones varias de diferente índole– hasta ser nombrado presidente del segundo Gobierno de la Monarquía (julio de 1976), nos conduce a la misma esencia de los “límites infranqueables” de la llamada transición a la democracia.
De la misma forma, dicha senda vital nos refleja cómo se las ingeniaron las fuerzas vivas del franquismo para que todo cambiara sin que nada cambiara. Toda una obra de ingeniería político-mediática sin precedentes. Con una nota añadida, constituye el mejor camino para conocer al Suárez político al 100% en donde los medios justificaron los fines. O dicho de otra forma, Suárez fue un político, ante todo, pragmático. Son tantos los ejemplos que se podrían exponer de cómo se construyó aquella biografía empezando por cómo supo sacar el debido provecho de la tragedia de la urbanización de los Los Ángeles de San Rafael en Segovia, en junio de 1969. Como en toda biografía de político de primer nivel que se precie, el triángulo de corrupción-especulación-impunidad está presente… Y con todo, es cierto, es verificable en términos históricos –más allá de esa invención del pasado de la que nos previniera Hobsbawm– que Suárez se terminó por creer su papel de salvador de la Transición, de la Patria. Por convicción o por pragmatismo –a gusto del lector– no se le podrá achacar sus no pocos sacrificios políticos pero también personales en busca de ese “fin común” de que, al menos, se superara la dictadura franquista de cara a avanzar a un sistema democrático de mercado con todas sus limitaciones. ¡Qué difícil tarea la de separar en este caso lo individual de lo colectivo!
Pero donde la mayor parte de las biografías sobre Suárez y especialmente aquellas narraciones institucionales sobre la transición flaquean, es a la hora de adentrarnos –en ocasiones hasta el punto de tratarnos como súbditos antes que ciudadanos– en el papel que jugó nuestro protagonista en el proceso de reestructuración del modelo capitalista español. Es hora ya de adentrarnos en una historia de clase de este tiempo histórico. La mistificación, la simple edulcoración más elaborada o burda, sobre la necesidad imponderable de los Pactos de la Moncloa (octubre de 1977) ha sido tal que ha difuminado casi por completo las otras vías de desarrollo que se pudieron llegar a dar. No sólo fueron los Pactos de la Moncloa –sin adentrarnos en otros asuntos tan espinosos como la Ley de Amnistía también de octubre de 1977– sino toda una pléyade de normativas a posteriori que instrumentalizaron la crisis económica de los setenta, para integrarnos en la nueva división internacional del mercado con las consecuencias del todo sabidas.
Pero no termina aquí la posible crítica histórica. Fuera por convencimiento o por pragmatismo, el proyecto político-económico que encarnó la UCD y el mismo Suárez durante la primera legislatura (1977-1979) con rasgos, en ocasiones, netamente progresistas quedarían eliminados muy pronto. Secuestrada económica y presupuestariamente UCD por la CEOE y otros centros de poder financieros –como relató el poco sospechoso periodista Mariano Guindal en El declive de los dioses– su programa de actuación quedó prontamente limitado en aspectos de no poca trascendencia. Un secuestro mediante vías formales o forzadas que, en cualquier caso, no modifica el resultado final.
Azote de los movimientos obreros y sociales Ahora bien, si hay un lugar por el que los biógrafos y los relatos oficializantes han pasado de largo, es el relativo a la obra y venturas de Adolfo Suárez en su papel clave en la represión, vigilancia y espionaje contra el movimiento obrero y los entonces llamados “nuevos” movimientos sociales. Existe ya la suficiente evidencia empírica y bibliografía consolidada –pese al bloqueo sistemático en el acceso y consulta a la documentación histórica de este tiempo– para hablar en estos términos que tan mal casan con esos adjetivos grandilocuentes de reconciliación, consenso, pacífica siempre que aparece el vocablo “Transición”. Y hablando de lecturas malditas –siempre ignoradas en estos días– recordamos que a día de hoy ningún investigador o especialista ha puesto en cuestión los datos en su día esgrimidos por Alfredo Grimaldos –La sombra de Franco en la Transición – o Mariano Sánchez –La transición sangrienta– y de otros tantos investigadores que nos hemos dedicado a la tarea. ¿Nadie recordará, algún día, la memoria de los estudiantes José Luis Martínez y Emilio Montañés ametrallados un 13 de noviembre de 1979 por la fuerzas del “orden público” en una manifestación de estudiantes y trabajadores contra el Estatuto de los Trabajadores? Y lo anterior no deja de ser un caso aislado entre los centenares que pudieran ser expuestos, en un tiempo histórico en que la violencia política institucional se combinó con el amparo por parte de los organismos estatales en lo referido a una extendida política de terrorismo de Estado.
No estamos hablando solamente de que, por ejemplo, los sindicatos mayoritarios entonces –desde CCOO, incluso la renacida CNT o hasta UGT u otros tantos casos– fueran vigilados, sometidos a todo tipo de espionaje o de infiltraciones, sino es que se puede afirmar que existió toda una política de control y represión contra el movimiento obrero. No valen aquí ni los argumentos de la lucha anti-terrorista de ETA ni otros tantos lugares comunes ya citados. Ni siquiera cabe hablar aquí de esa siempre citada correlación de fuerzas. Se está hablando, sencillamente, de una política institucional –y suponemos que el presidente Suárez algo sabría– en donde tan sólo en el año 1979 –en el que se dio uno de los últimos repuntes de la lucha de clases en la España contemporánea, alcanzándose niveles récord de conflictividad obrera– se emplearon todos los medios con el fin de derrotar a quien siempre se consideró el enemigo principal: el movimiento obrero. Un episodio, entre otros tantos revisables, con nombres, datos y cifras. No son suspicacias ni críticas no fundamentadas, sino hecho reales, tan reales como el hecho de que nunca Suárez tuvo voluntad real de cuestionar ni menos tocar el aparato de los grupos terroristas de extrema derecha cuando no se les amparó por omisión o acción… ¡Que difícil resulta siempre referirnos a la violencia cuando quien la ejerce es el Estado!
Estos pequeños episodios aquí narrados, y otros tantos que se pudieran exponer –desde los porqués reales de la legalización del PCE o hasta el nodo fundacional del siempre citado frustrado Golpe de Estado del 23 de febrero de 1981– resultan y resultarán siempre lugares incómodos no de memoria sino de historia en los relatos hagiográficos de Suárez. De este modo, nada nuevo se va decir como conclusión: el trabajo de los historiadores profesionales –sí aquellos con una teoría y un método científico que rastrean en esos siempre incómodos papeles que ni siquiera Martín Villa pudo destruir– se enfrentan a un primer gran reto de enormes dimensiones: desmitificar a Adolfo Suárez como persona y político.
No de cara a una crítica estructural y frontal. No. Nuestra labor y trabajo es otro, pues de lo que se trata es de reconstruir esa misma biografía personal y política desde las bases del conocimiento histórico. Un reto que se aparece en una perspectiva a medio-largo plazo de muy complicada realización. Se trata ya no de confrontar, cuestionar, la representación heroico-institucional del binomio transición-Suárez, con Museo ad hoc, sino de algo más sustancial: ¿Dónde están los papeles del archivo personal pero también institucional del primer Presidente de la Transición? ¿Dónde están los papeles de la UCD o incluso del CDS? ¿Por qué todavía hoy sigue cerrado el acceso y consulta la documentación de la Brigada Político-Social, del Cuerpo Nacional de Policía, de la Guardia Civil, los diferentes archivos militares y de los centros de inteligencia antes y después de esa “modélica transición”? Y aquí está el posible punto de arranque para que los historiadores podamos en su día realizar una biografía política y social de Suárez en condiciones y con todas las garantías. Mientras tanto, el mito, la memoria institucional/oficial prevalecerá en el próximo inmediato. Y con ella el hoy cada vez más cuestionado “modelo español de impunidad”.
Sergio Gálvez Biesca. Doctor en Historia Contemporánea.

 Fuente:  http://www.rebelion.org/noticia.php?id=182437&titular=adolfo-su%E1rez-otra-necrol%F3gica-posible-%28e-hist%F3ricamente-necesaria%29-

sábado, 22 de febrero de 2014

El HAARP produce anestesia electromagnética o control mental

¿Sabías que la humanidad está bajo hipnosis
desde la creación del HAARP?
¿Sabías que el HAARP produce "anestesia electromagnética" en los cerebros
y que es consecuencia de esta sofisticada tecnología,
también denominada "lobotomía neuroradial"?



Así, la gran mayoría de la gente permanece en estado de negación y de indiferencia absoluta ante noticias espectaculares que hace 20 o 25 años hubieran impactado profundamente, como el ya implantado Gobierno Mundial.

El hecho desconcertante de que las personas no reaccionen siquiera ante hechos tan evidentes como dos más dos es exasperante y prueba contundente de que la humanidad está siendo sometida a una sofisticada tecnología de control mental de masas, una tecnología tipo radar o radiofrecuencia dirigida al control de ciertas porciones y funciones específicas del cerebro.

Tanto más si consideramos que las personas pueden ser sagaces e inteligentes respecto a muchas otras cosas de valor práctico, como las relacionadas con su trabajo o profesión, esto es, en todas aquellas cosas que no atañen a los cuestionamientos sobre sus propias instituciones de Control.




Porciones o segmentos del cerebro de la población, sobre todo,
  • del hemisferio derecho
  • del hipotálamo
  • de los lóbulos pre-frontales,
...son literalmente anestesiados o manipulados mediante ondas de extrema baja frecuencia (ELF) de tecnologías de radiofrecuencia como el HAARP y por varios agentes químicos que nos introducen de varias maneras y que actúan sinérgicamente para enfermarnos y embrutecernos, como,



El HAARP es un arma electromagnética secreta que utiliza tecnología avanzada de radiofrecuencia, la cual no sirve solamente para causar tormentas, huracanes y terremotos sino para alterar nuestras ondas cerebrales.

Fundamentalmente, es un sistema de frecuencia de radio que modula las ondas de cerebro de cada individuo para llevarnos a un estado colectivo de hipnosis mediante el cual podamos recibir órdenes directas al cerebro.

Para este efecto, sus antenas emiten ondas de extrema baja frecuencia (ondas ELF), de entre 1 a 20 Hz (dentro del rango de percepción auditiva humana), las cuales, tal como teorizó Tesla, rebotan contra la ionosfera y regresan a la tierra produciendo además importantes modificaciones climáticas o fenómenos sísmicos.

El HAARP es una tecnología ultrasecreta ideada por Nikola Tesla hace un siglo y secuestrada y desarrollada secretamente por la sociedad científica secreta del planeta desde principios de los 60s.

Originalmente, esta tecnología fue parte del proyecto de Tesla de producir energía libre y gratuita a nivel mundial, pero fue secuestrada por la élite del gobierno sionista secreto para convertirla en un arma climática y radiobiológica de control mental.

Su aplicación como arma de control de la mente se vincula a investigaciones hechas por psicólogos, psicobiólogos y neurocientíficos, como las realizadas por el psicólogo y neurocientífico Michael Persinger, que investigó los efectos de la radiación electro-magnética del cerebro para un programa del Pentágono, la marina y la agencia de espionaje de la NASA.

Persinger perfeccionó un método para hacer experimentar experiencias subjetivas, como encuentros con ángeles o extraterrestres, por medio del uso del casco de motocicleta de realidad virtual, enviando señales electro-magnéticas a la parte delantera del cerebro.

Investigó el método de,
"acceder directamente a cada cerebro mediante la inducción electro-magnética de algoritmos fundamentales", "un proceso ligado a la temperatura del cerebro para permitir que se afecte a todos los cerebros humanos normales por medio de una frecuencia subhármica cuya variación a 10 hertzios sería sólo de un 0.1 hertzios".
Variaciones al azar del ruido pueden permitir diferenciar entre las mentes de diferentes individuos, es decir, cada individuo puede ser identificado en función de las características "outputs de su cerebro".

El experimento va más lejos:
la conciencia de un individuo, su memoria y la conciencia de sí mismo pueden ser modificadas mediante ondas electromagnéticas, especialmente la personalidad puede ser totalmente modelada, cada estado mental puede ser generado artificialmente desde una fuente externa.



Lo que se está haciendo con el HAARP, es la tecnología pionera de los insertos holográficos utilizada milenariamente por los extraterrestres 'Illuminati' invasores, mensajes directos que las antenas radiales de las bases y naves extraterrestres envían el hipotálamo de nuestros cerebros.

Esta tecnología es real, ya existe y está siendo utilizada a nivel global mediante mecanismos similares a los que utilizan las señales de radio y el sistema de telecomunicación, medios a través de los cuales la humanidad puede ser electromagnéticamente controlada, por ejemplo al estar mirado o escuchando a través de las cadenas de TV, radio, teléfonos celulares u otros medios tecnológicos.

La vida en nuestro planeta se puede dividir así en "antes y después del HAARP".

Lo que hace esta tecnología es bajar la frecuencia del cerebro, alargando las ondas cerebrales, sumiendo a la población humana en la hipnosis profunda y provocando perturbaciones en la malla planetaria.

Sus antenas en Alaska y otras partes del mundo son la manifestación visible de los logros científicos ocultos de la sociedad científica secreta del planeta, logros de los que obviamente no se dice una palabra en los medios.

Estos tipos de logros no se hacen públicos, salvo para mentir con todo descaro sobre el supuesto objetivo científico-defensivo de esta tecnología:
"investigar la ionosfera", así como ser utilizada como arma vanguardista de "defensa contra misiles".
Pero la realidad es muy aparte, como prueba la patente de esta tecnología de control mental, la cual la describe como,
"método y aparato para provocar el efecto de audición de radiofrecuencias".
Según la descripción de la patente, estas ondas pueden,
"convertirse en señales nerviosas que pueden enviarse al cerebro y que permiten que el cerebro perciba un lenguaje inteligible".
¿El titular de la patente? Las Fuerzas Aéreas de los Estados Unidos...


 

jueves, 20 de febrero de 2014

Cómo derrocar un Gobierno en cinco pasos ¡Me recuerxa a Ucrania y Venezuela!





¿Cómo se llevan a cabo los golpes de Estado en el siglo XXI? En tiempos en que la guerra 'cuerpo a cuerpo' no es eficaz, han surgido nuevos métodos para tomar el poder.

"La naturaleza de la guerra en el siglo XXI ha cambiado." Así lo manifiesta desde hace tiempo el politólogo Gene Sharp, que recuerda que "nosotros combatimos con armas psicológicas, sociales, económicas y políticas".

    En los Gobiernos, si el sujeto no obedece los líderes no tienen poder

Estas son las armas que en la actualidad se usan para derrocar Gobiernos sin tener que recurrir a las armas convencionales. Sharp es autor de un polémico ensayo titulado 'De la dictadura a la democracia', que describe 198 métodos para derrocar Gobiernos mediante lo que se conoce como 'golpes suaves'.

Esos golpes se llevarían a cabo mediante una serie de medidas que van desde el debilitamiento gubernamental hasta la fractura institucional, como sería el caso de lo que está ocurriendo en Venezuela promovido por la oposición, según algunos expertos.

Derrocamiento de Gobiernos en cinco pasos

Los 'golpes suaves' de Estado se desarrollarían en cinco etapas:
Primera etapa: Consistiría en llevar a cabo acciones para generar y promocionar un clima de malestar. Entre dichas acciones destacan la realización de "denuncias de corrupción y la promoción de intrigas", señalan los expertos.

Segunda etapa: Se procedería a desarrollar intensas campañas en defensa de la libertad de prensa y de los derechos humanos acompañadas de acusaciones de totalitarismo contra el Gobierno en el poder.

Tercera etapa: Esta fase se centraría en la lucha activa por reivindicaciones políticas y sociales y en la promoción de manifestaciones y protestas violentas, amenazando las instituciones.

Cuarta etapa: En este punto se llevarían a cabo operaciones de guerra psicológica y desestabilización del Gobierno, creando un clima de "ingobernabilidad".

Quinta etapa: La fase final tendría por objeto forzar la renuncia del presidente mediante revueltas callejeras para controlar las instituciones, mientras se mantiene la presión en la calle. Paralelamente se va preparando el terreno para una intervención militar, mientras se desarrolla una guerra civil prolongada y se logra el aislamiento internacional del país.

La "violencia no es tan eficiente", opina Sharp, dado que el poder no es monolítico y que "en los Gobiernos, si el sujeto no obedece, los líderes no tienen poder".  

miércoles, 19 de febrero de 2014

Los españoles están en contra del despliegue del escudo antimisiles de la OTAN en su país

El despliegue en la Base Naval de Rota, en el sur de España, del destructor estadounidense "Donald Cook", primero de los cuatro que se instalarán allí hasta el año 2015 y formarán parte del escudo antimisiles de la OTAN en Europa, es "una locura que el Gobierno español ha impuesto a la población".

 

Así lo manifestó en una entrevista para La Voz de Rusia Cristóbal Orellana, portavoz del movimiento pacifista en Andalucía: 
–Este escudo antimisiles, que nos ha traido el Gobierno de Mariano Rajoy a Andalucía, es una herramienta de muerte y destrucción. Por esta razon tan sencilla de comprender yo personalmente y, por supuesto, el movimiento pacifista en Andalucía estamos en contra de esta imposición que, insisto, nos conduce a la guerra. 
"Donald Cook", equipado con el sistema Aegis, que le permite ubicar, interceptar y destruir misiles balísticos, llegó a Rota el pasado 11 de febrero, generando rechazo en gran parte de la población española, según nos comunicó el activista: 
–Se incumplen normas que ya los españoles habíamos aprobado en el referéndum OTAN del año 1986, en que hablabamos de la retirada progresiva de las fuerzas norteamericanas de territorio español. Esto había sido aprobado en un referéndum democrático, pero se ve que nuestro Gobierno entiende muy poco de democracia y se salta a la torera, como decimos aquí, este requisito que la población votó democráticamente. 
Cristóbal Orellana recordó que en el referéndum sobre la OTAN los españoles votaron también a favor de prohibir instalar, almacenar o introducir armas nucleares en su país. El despliegue del escudo antimisiles de la Alianza Atlántica en Rota viola esta norma, dijo el pacifista: 
–El sistema antimisiles norteamericano está directamente relacionada con la estrategia nuclear de la Sexta Flota de EEUU en el Mediterráneo. Por lo tanto, trabajamos cotidianamente y diariamente para que el Gobierno español no se someta a las directrices del Pentágono y no coloque a España en una posición de riesgo nuclear, que es lo que está haciendo ahora con el escudo antimisiles. 
Al mismo tiempo, el experto nos dijo que los ciudadanos occidentales se sienten muy preocupados por la reacción del Gobierno ruso ante los planes de EEUU de instalar en Europa el escudo antimisiles. Al no obtener garantías jurídicas de que el escudo no será utilizado en su contra, Rusia incrementó significativamente su gasto militar y en 2013 destinó a esos fines más de sesenta y ocho mil millones de dólares, colocándose entre los países que invierten más dinero en este sector, después de EEUU y China. Además, Moscú tiene previsto aumentar sus gastos en defensa en 44 % durante los tres próximos años. El director de la revista rusa Defensa Nacional, Ígor Korótchenko, compartió con La Voz de Rusia su opinión al respecto: 
–El escudo antimisiles de la OTAN en Europa amenaza los intereses estratégicos de Rusia y devalúa el potencial nuclear de nuestro país. Por muchas razones es lógico suponer que va dirigido contra Rusia. 
Mostrándose alarmado por la confrontación entre la OTAN y Rusia, Cristóbal Orellana, sin embargo, reconoció que las preocupaciones de Moscú tienen fundamento: 
–El Gobierno norteamericano está tomando en estos momentos una actitud absolutamente enloquecida e irresponsable. Nosotros pensamos que la vía correcta sería denunciar ante la opinión pública internacional este recrecimiento de la ofensiva norteamericana y al mismo tiempo que se asegura una posición política en favor del desarme. Pero no continuar, igual que en la Guerra Fría, con una escalada de armamentos por parte del Gobierno de Obama y de Putin, porque si volvemos a la Guerra Fría y a la mutua amenaza, se lo vamos a pagar esta situación los ciudadanos con un incremento del peligro nuclear. 
Recordamos que, según el embajador de EEUU en España, James Costos, la tarea de los cuatro destructores norteamericanos del escudo antimisiles de la OTAN será patrullar por el Mediterráneo para interceptar misiles balísticos que puedan ser lanzados contra los países aliados, pero también estarán dispuestos para intervenir en las crisis que se produzcan en la zona. Con la incorporación de estos buques Rota se convierte en la base norteamericana con más personal de Europa, seis mil militares.

Nota: Las opiniones expresadas por el autor no necesariamente coinciden con los puntos de vista de la redacción de La Voz de Rusia.