jueves, 28 de mayo de 2015

La “moda” del diagnóstico de Trastorno Bipolar en la infancia

Cada vez es más frecuente el diagnóstico de enfermedades mentales en la infancia. El fenómeno no para de extenderse gracias a estrategias de disease mongering o tráfico de enfermedades. Muy conocido es el caso del Trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH). ¿Y el Trastorno Bipolar?
El diagnóstico de Trastorno Bipolar está relacionado directamente con el TDAH. Es lo que se llama comorbilidad, personas que padecen las dos dolencias.
¿Algunos días se siente muy feliz y con mucha energía y otros muy triste ydeprimido? ¿Le duran estos estados de ánimo una semana o más? ¿Le es difícil dormir, concentrarse, o ir a trabajar debido a estos cambios de ánimo?
Algunas personas que experimentan estos síntomas sufren del trastorno bipolar, una grave enfermedad mental“.
Así lo anuncia la ¿propaganda? El bipolar se caracteriza -para quien crea en él pues haypsicólogos y psiquiatras que dudan de su existencia como enfermedad- por cambios extremos en eso tan sumamente subjetivo como es el estado de ánimo, que va desde el estado “bajo” depresivo, al “alto” (este se caracteriza por sentimientos de felicidad excesiva o furia).
La “moda” de su diagnóstico o sobrediagnóstico, que es lo que ocurre por ejemplo enEstados Unidos, donde se conceptualizó de manera interesada en la década de los años 90 del siglo pasado, amenaza también con convertirse en epidemia.
El DSM-5, la útima versión del denominado Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales, conocido también como la “Biblia” de la psiquiatría, lo cataloga ahora como Trastorno de Regulación Disruptiva del Humor. Ha sido impulsado desde su origen por científicos y médicos con evidentes conflictos de interés con los laboratorios interesados en que se sobrediagnostique y receten para ello fármacos antipsicóticos de reconocido peligro desaconsejados para la infancia, por cierto.
Todo comenzó cuando el psiquiatra Joseph Bierderman decidió asociar el TDAH al bipolar. A Biederman se le considera el “padre” del trastorno. Bueno, él se considera Dios, sí eso dice ante un jurado en el vídeo que os muestro:

Antes ya había destacado como uno de los máximos impulsores de la medicalización del TDAH. Él y otros colegas de la Universidad de Harvard protagonizaron un escándalo de financiación no declarada por sus trabajos pagados por farmacéuticas que ascendió a más  de 1,6 millones de dólares.
Una investigación del Congreso estadounidense probó que el médico escribió a Johnson & Johnson (J&J), propietaria de varios medicamentos para el TDAH como Risperdal oConcerta, que probaría su eficacia en niños con diagnóstico simultáneo de TDAH y Trastorno Bipolar. Biederman trabajaba entonces para J&J y “adivinaba” el futuro.
El propio DSM-5 está cargado de “expertos” financiados por los laboratorios. Cuando aún estaba redactándose su quinta versión, el reputado psiquiatra Allen Frances -exjefe del Grupo de Tareas del DSM-IV- ofrecía en su escrito Abriendo la Caja de Pandora: las 19 peores sugerencias del DSM-V algunas nociones sobre esas supuestas “enfermedades mentales”.
Ya entonces se refería al Trastorno Disfuncional del Carácter con Disforia –expresión con la que quiere considerarse mentalmente trastornado a toda persona que se expresa con exabruptos- y auguraba que lo que se pretende es dar masivamente antipsicóticos a esas personas con los riesgos que eso implica para su salud.
Según Frances, con esta nueva definición lo que se busca en realidad es paliar el actual e injustificado número de personas a las que se les está diagnóstico deTrastorno Bipolar en la infancia “creando otro monstruo”, que al final se ha dado en llamar, como he citado, Trastorno de Regulación Disruptiva del Humor.
Bierderman, sus discípulos y sobre todo sus mecenas se sentirán orgullosos. Elconsumo de cuestionados fármacos para el TDAH no para de crecer en España.
A pesar del amplio uso de antipsicóticos en infantes diagnosticados de los dos “trastornos mentales” no existen investigaciones que demuestren la eficacia y seguridad de esos fármacos a largo plazo (más de seis meses).

miércoles, 27 de mayo de 2015

El fracaso de los padres se llama Trastorno por Déficit de Atención

Freud, especialista en niños, sugirió a los padres de niños medicados por TDAH acercarse a terapeutas que entiendan que los fármacos son peligrosos.
Debido a su alta propagación parecería que el Trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) es un virus, lamenta Joseph Knobel Freud, psicoanalista infantil y fundador y docente de la Escuela de Clínica Psicoanalítica con Niños y Adolescentes de Barcelona, España.
“En 1950 uno de cada 10 mil niños lo padecía, ahora lo tiene el 13 por ciento de la población. En 2011, tan sólo en Estados Unidos, el 10 por ciento de la población infantil padecía esta enfermedad, pero en 2012 se duplicó. En España hay primarias donde la mitad de su alumnado está consumiendo Ritalín, fármaco recetado por psiquiatras y neurólogos para inhibir la hiperactividad de niños diagnosticados con TDAH. En México, aunque no hay datos precisos, los diagnósticos con niños que padecen el trastorno y por ende, el consumo de la medicina, va al alza” lamenta este especialista.
El doctor Joseph Knobel Freud impartió un Seminario para profesionales de la salud mental del Centro de Especialización en Estudios Psicológicos de la Infancia (CEEPI), cuyo nombre fue ‘Desmedicalización Infantil: TDA, Negativismo Desafiante y otras Etiquetas’. La sede, el Hospital General Dr. Manuel Gea González.
“La verdadera pandemia es la medicación de la vida cotidiana y esto aplica a niños que con toda certeza no padecen TDAH. El trastorno es el resultado del fracaso de los padres de familia y de los maestros, porque son incapaces de observar que los niños están deprimidos por diversas razones y la hiperactividad que manifiestan es el efecto del problema. Lo más fácil es medicarlos, sin embargo, en unos años veremos que habrá sociedades de adultos dependientes y con altas probabilidades de ser adictos a las drogas”, explicó Knobel Freud.
El estudioso explicó que existen ejemplos de peso que sustentan sus teorías. “El 90 por ciento de los niños que fueron diagnosticados con TDAH a nivel mundial tiene a sus padres separados o divorciados. La hiperquinesia de los niños es sólo una manera de expresar lo mal que se sienten por una realidad que no comprenden y les lastima. Los niños no han desarrollado el lenguaje adulto y no tienen palabras para expresar lo que sienten. No están enfermos sólo es que los adultos son incapaces de analizar que ellos mismos son el origen del problema. Lo que necesitan los niños, pero mucho más sus padres, es una terapia psicológica”, dijo.
Knobel Freud fue más allá. “El TDAH no existe como enfermedad, repito, el fracaso de los padres se llama TDAH. Pueden estar deprimidos y expresar una situación que implica abuso sexual o maltrato infantil. Es indispensable averiguar el origen del problema y verán que el padecimiento es inexistente”.
El terapeuta dijo que la supuesta existencia del TDAH ha permitido algo muy peligroso: que los profesores, mediante el Test de Colman, evalúen a un niño y digan si éste padece TDAH, situación anormal, porque su función es educativa, no de diagnóstico.
Freud pide a los padres de los niños diagnosticados con TDAH y medicados por esa razón que olviden los fármacos. “He visto chicos en consulta que no se mueven, que dan ganas de zarandearlos para que reaccionen porque están bajo el influjo de los medicamentos”.
Freud recuerda el caso de un chico a quien diagnosticaron con TDAH por su excesivo descontrol; el niño acudía a la consulta de las cuatro de la tarde casi dormido a causa de los medicamentos.
Durante la terapia Freud descubrió que el chico era inquieto debido a las fuertes y constantes peleas entre sus padres. Además, aprendió a controlar sus impulsos, “que es muy diferente a que no se mueva”.
Freud acepta la existencia de niños impulsivos pero no tolera que, lejos de averiguar qué motiva esa inquietud, se quiera tapar un problema medicando al pequeño. “Los psicoanalistas y los psicoterapeutas debemos averiguar el porqué de ese comportamiento; el chico de la terapia tenía miedo por la manera en que sus padres se trataban; tras una terapia familiar la situación mejoró y el niño se fue tranquilizando” cuenta.
Este método es paulatino. “No soy partidario de la rapidez, y debo decir que el cambio no se logró en un mes, casi tardamos un año, pero ese tiempo no tomó drogas, lo único que le metí fueron palabras. Los psicoterapeutas tenemos que defender la capacidad de las personas de hablar de sus problemas, no de taparlos con drogas”.
Freud, especialista en niños, sugirió a los padres de niños medicados por trastornos como el TDAH acercarse a terapeutas que entiendan que los fármacos son peligrosos. “Además de los efectos secundarios, los medicamentos son malos en algunos casos porque siguen la lógica de ‘voy a buscar un elemento químico, externo a mi propia química, que provoque un cambio que yo no consigo’; las medicinas están bien para un dolor de cabeza”.
Joseph resalta que los medicamentos para los niños con TDAH son conocidos como ‘la pastillita de portarte bien” pues los niños están más tranquilos aunque el padre le pegue a la madre, pero, en el fondo, la intranquilidad persiste y como el chico no sabe cómo procesarla siempre está inquieto y los padres y los terapeutas tapan el síntoma con un medicamento.
“Cuando un padre le da al hijo un medicamento para acallar los síntomas le enseña la dialéctica de que algo de fuera te puede producir un estado mental diferente, así que cuando el joven fume marihuana el padre no podrá decirle que no pues desde que era un niño le administró metilfenidato para lograr el comportamiento deseado, le enseñó que es más fácil tomar un diazepam que aprender a relajarse” explica este especialista.
Freud insta a la gente interesada a buscar los manifiestos que apoyan el movimiento por la despatologización de la vida. “Las firmas de apoyo ayudan a la lucha contra las grandes empresas que quieren negociar con la salud de nuestros hijos, porque esto es un negocio, y eso es lo que más rabia da; si el Ritalín saliera de los árboles y fuera gratis le apuesto lo que quiera que no existiría el TDAH ni su respectivo medicamento, hay un negocio detrás”.

lunes, 25 de mayo de 2015

Psicólogos sin Fronteras alerta del incremento de los suicidios durante la crisis económica



El suicidio es la principal causa de muerte “externa” en el estado español. Unas diez personas se quitan la vida diariamente (unas 3.870 anuales), lo que sitúa a los suicidios muy por encima de las muertes producidas por los accidentes de tráfico, según ha informado Psicólogos Sin Fronteras (PSF) en una rueda de prensa que ha tenido lugar en el Colegio de Psicólogos de Valencia. De las estadísticas facilitadas por la ONG se deduce una relación entre la crisis económica y los suicidios, ya que estos han aumentado en un 22% desde el año 2010. Sin embargo, critica esta entidad sin ánimo de lucro, el gobierno español se ha negado a poner en marcha el Plan de Prevención contra el Suicidio de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Según el coordinador de Psicólogos Sin Fronteras, José María Toribio, “no se está informando de los suicidios; es una realidad que permanece oculta, de hecho, hay como un código no escrito en la prensa por el que estas informaciones no se publican; una de las consecuencias de esta opacidad es que las personas con ideaciones de suicidio piensan que su situación es extraordinaria; y lo cierto es que la gente se nos está muriendo”. La reivindicación fundamental de la ONG es que la atención psicológica se incluya en el sistema de Salud Pública para evitar más casos de trastornos y suicidios.

La ONG ha presentado hoy la campaña “La atención psicológica salva vidas. Por una salud mental digna”, que desde noviembre de 2014 ha recogido cerca de 2.000 adhesiones. La iniciativa reivindica la necesidad de profesionales de la psicología en diferentes ámbitos. Por ejemplo, en los centros sanitarios de atención primaria, ya que la mayor parte de las consultas (en torno al 80%) se producen en este ámbito, por motivos como depresión, insomnio, ansiedad o intentos de suicidio. Sin embargo, la atención en el sistema público está orientada fundamentalmente a los enfermos crónicos. También pide la campaña un aumento de la plantilla de psicólogos en los Servicios Sociales, para la atención a personas que sufren situaciones límites de estrés; personas que la crisis ha empujado a la exclusión social o están en riesgo de suicidio. También se reclama un aumento del apoyo psicológico en los centros escolares (aunque los recortes aplicados en 2015 marcan una senda contraria).

PSF recuerda que mientras la atención psicológica está prescrita para todos los trastornos psíquicos, los psicofármacos sólo están indicados para algunos casos concretos. Recuerda la ONG asimismo que el Senado español señalaba hace cinco años la necesidad de aumentar en 7.200 el número de psicólogos en el Sistema Público de Salud. Sin embargo, los partidos políticos mayoritarios no han sido particularmente receptivos en sus programas electorales a estas demandas. Recuerda Psicólogos Sin Fronteras que en el País Valenciano sólo tres de los ocho programas analizados (los de EUPV-IU, Podemos y Compromís) incluyen propuestas sobre atención psicológica y salud mental.

En octubre de 2012 Psicólogos Sin Fronteras inició, a instancias de PAH-Valencia, un “Programa de Atención en crisis” en la misma ciudad, que comenzó por otorgar prioridad a las personas con ideaciones de suicidio o que hubieran intentado quitarse la vida por problemas relacionados con las hipotecas. Pero con el tiempo la atención personas en riesgo de suicidio se situó en el 10%, mientras que la mayor parte (en torno a un 70%) tenía relación con otros efectos (físicos y psicológicos) de las ejecuciones hipotecarias: estrés, angustia, insomnio, ansiedad, tristeza, problemas con la alimentación, situaciones de autoestima muy baja (en las que no se sabe qué camino emprender) y sensación de “perdedores”. En el último año PSF ha empezado a atender a personas desempleadas y en riesgo de exclusión, que presentan síntomas similares (aunque no en grado tan extremo) a las amenazadas de desahucio. “Fue entonces cuando percibimos que la situación se desbordaba”, concluye José María Toribio.

“Todo el trabajo es voluntario; no nos ayudan las administraciones públicas ni por descontado las entidades financieras”, apunta el coordinador de MSF. El “Programa de Atención en Crisis” ofrece apoyo a una media de 200 familias anuales, “pero el número de peticiones es mucho mayor”. El recorrido de estas familias pone de manifiesto las carencias del sistema público de prestaciones sociales: el 77% de las personas que llegaron al programa no habían recibido previamente ninguna atención en materia de salud mental, ni el 67% en servicios sociales. “No queremos constituirnos en un sistema paralelo, pero las instituciones han abandonado a las personas afectadas por la crisis”, subraya Toribio.

Una de las principales cuestiones que debería elucidarse es si existe una atención psicológica adecuada en el sistema público de salud. La ONG ha esgrimido en la rueda de prensa una ristra de argumentos que invitan a la duda. En casos de intento de suicidio, la atención no llega a tres horas en hospitales, sin que se produzca un seguimiento posterior. Además, el tiempo de espera es de cuatro meses para una consulta de 15 minutos (por el contrario, la media de sesiones en las personas atendidas por PSF es de cinco). “La atención psicológica pública es prácticamente inexistente”, concluye Psicólogos Sin Fronteras.

La carencia de recursos asistenciales y de personal se pone de manifiesto a pesar de las palmarias necesidades. Según la entidad no gubernamental, el gasto en antidepresivos ha aumentado un 40% desde el año 2012; la demanda de atención psicológica en los centros de salud se ha incrementado un 30% desde el año 2011, según los médicos de familia; además, el estado español cuenta con cuatro psicólogos por cada 100.000 habitantes, mientras que la media europea se sitúa en 18. Sostiene asimismo Psicólogos Sin Fronteras que el gasto en salud mental representa el 5% del gasto global en salud (la media europea alcanza el 10%). Un ejemplo reciente que resume las cifras se ha producido recientemente en el País Valenciano: la Conselleria de Sanitat no ha habilitado plazas de psicólogo en la convocatoria pública para sanitarios del 15 de mayo.

¿Se considera en su justa medida el trabajo de los profesionales de la psicología? “Muchas veces se recurre a los psicólogos cuando se producen catástrofes como la de Nepal, pero no ocurre lo mismo en el caso de los desahucios; de ese modo es muy difícil hacer un trabajo efectivo de prevención”, explica José María Toribio.

Uno de los casos atendidos por PSF es el de una mujer desempleada, víctima de la violencia de género, con deudas en su anterior vivienda de alquiler y que actualmente reside en una casa de acogida, donde intentó suicidarse. Después de ser atendida en urgencias, regresó a la casa. Actualmente recibe por parte del Sistema Nacional de Salud únicamente tratamiento farmacológico. La ONG le ofrece atención psicológica, “que en este caso es indispensable”, apunta Inma Esteban, miembro de Psicólogos sin Fronteras que trabaja con la PAH en el “Programa de Atención en Crisis”.

El cuadro de síntomas que presenta esta mujer puede extenderse a otras personas atendidas en el “Programa de Atención en Crisis”. En primer lugar se constata una merma de las habilidades para resolver problemas; el paro y el riesgo de desahucio los desborda (“en muchos casos no saben cómo afrontar esta situación, se encuentran desarmados”, afirma Inma Esteban). A ello se añaden vivencias de confusión, frustración, culpabilidad, angustia y temor a la incertidumbre, que se expresan en alteraciones somáticas, por ejemplo, cambios en el ritmo cardiaco, aceleraciones en la respiración y sudoraciones.

En estos casos, explica la voluntaria de Psicólogos Sin Fronteras, “tratamos de identificar el problema y prestar a la persona afectada apoyo emocional; uno de los puntos clave consiste en hablar de los problemas, aunque resulte muy duro, y expresar las emociones”. La ONG también ofrece acompañamiento para buscar un puesto de trabajo. Al final, “el objetivo es empoderarse y que esta persona, en ese momento con poca ilusión por la vida, se haga fuerte”, concluye la psicóloga.
Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

ONCE, entre la “integración social” y la explotación laboral



No es fácil que trasciendan zonas oscuras en la gestión de la Organización Nacional de Ciegos Españoles (ONCE). Tal vez esto ocurra por su importante desembolso en partidas publicitarias destinadas a medios de comunicación. Según el “Estudio de la inversión publicitaria en España” (2015) de InfoAdex, la ONCE ocupa el octavo lugar en la ratio de inversores en medios convencionales, con 48,1 millones de euros (datos de 2014), por encima de Telefónica, Orange o el Banco de Santander.

La ONCE nació en 1938 como entidad sin ánimo de lucro “con cabida para todos los ciegos españoles”. La aspiración inicial era ofrecer un trabajo digno a las personas invidentes a través de la venta del cupón. En 1988 se produjo otro hito en la historia de la organización: vio la luz la Fundación ONCE, con el fin de “fomentar la cohesión social” y la “integración laboral de las personas con discapacidad”. Un organismo gubernamental, en el que toman parte seis ministerios y la ONCE, “vela por el cumplimiento de estos fines sociales”, según la página Web de esta entidad. Trabajan en la corporación sin ánimo de lucro en torno a 20.000 vendedores, de los que el 40% padecen discapacidad visual.

Los sindicatos críticos de la ONCE ponen en cuestión que se estén llevando a término los fines sociales. Subrayan muchos ejemplos, entre otros, la respuesta a una sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea del 22 de mayo de 2014, que establecía el derecho de un operario británico a ingresar en vacaciones, además del salario base, el promedio de las comisiones por ventas percibidas a lo largo del año. La sentencia afectaba de lleno a las retribuciones de los vendedores de la ONCE, teóricamente de manera favorable. ¿Cómo “adaptó” la ONCE esta sentencia? “El umbral y el mínimo de ventas, así como el tramo de comisión pasa de ser mensual a anual”, afirma Inocencio Rial, colaborador de la sección de Comisiones Obreras en la ONCE de Madrid. En palabras asequibles, “esto puede suponer una mengua en las nóminas –según las ventas- de 500 euros anuales”. “Para ello la empresa modificó el convenio en colaboración con UGT”, agrega el sindicalista. Las organizaciones más críticas subrayan el rol “colaboracionista” de la UGT dentro de la empresa.

No se trata de un ejemplo aislado. La situación de los vendedores de la ONCE se ha ido degradando con los años. A partir del último convenio (julio de 2013), los trabajadores veteranos ya no consolidan más derechos por la antigüedad, y a los nuevos no se les reconoce ésta. El salario base de los trabajadores indefinidos es actualmente de casi mil euros (en 2009 era 60 euros inferior) y para generar comisiones se requieren al menos 210 euros diarios en ventas de productos ONCE. Según Adolfo Martínez, vendedor de cupones de la ONCE y delegado de CGT en Valencia, “estos objetivos dependen en gran medida de los puestos de venta que adjudica la empresa; hace 15 años el procedimiento estaba mucho más reglado; hoy prima la voluntad de la empresa, lo que no excluye situaciones de clientelismo”. El horario de ventas estipulado por convenio es de 7,5 horas diarias, “pero se hacen jornadas mucho más largas”, añade Martínez. Por otro lado, Recursos Humanos de la ONCE informa que el índice de absentismo por bajas derivadas de enfermedad común es del 8,29% de la plantilla en el último año.

El salario base de los trabajadores eventuales (a quienes se contrata por días o meses o por lo que la empresa llama “circunstancias de producción) es de 699 euros, pero hacen el mismo trabajo que los veteranos por 300 euros menos. Además del alargamiento de la jornada laboral, en los últimos años se constata en la ONCE un incremento de la presión al vendedor por parte de “gestores comerciales” y “jefes de venta” (cada uno con un área y número de vendedores a su cargo). “Hay una cadena de presión por objetivos que no tiene nada ver con lo que ocurría hace diez años en la empresa”, asevera Jordi Carbonell, delegado sindical de CGT en la ONCE de Valencia. “Se exige lo mismo hoy que hace seis años, a pesar de la crisis y la caída de ventas, con lo que el esfuerzo es cada vez mayor”, añade. La cuenta de resultados de la empresa apunta que las ventas de juego descendieron de 1.913.870 millones de euros en 2012 a 1.836.835 millones de euros en 2013, lo que confirma una tendencia que empezó hace más de una década.

Inocencio Rial destaca asimismo los despidos y sanciones por “baja rentabilidad” (al no alcanzar el “umbral” de ventas), lo que ha dado lugar a juicios contra la empresa. El “goteo” de despidos comenzó en 2014 y el de sanciones hace tres años. El sindicalista señala los ejemplos de Madrid y Andalucía. Frente a los fines teóricamente sociales de la ONCE, Comisiones Obreras en Madrid lanzó unas camisetas con la consigna “No es social esclavizar”; y en septiembre de 2014, este sindicato promovió un encierro de tres días en la Delegación de la empresa en la capital.

Paco Giménez, delegado de Comisiones Obreras en la delegación de la ONCE en Valencia, afirma que la presión es parecida a la que sufren los trabajadores de otras empresas, con la diferencia de que la ONCE es una corporación de derecho público. Sobre todo los contratados a tiempo parcial, dependen cada vez más de las comisiones que puedan generar. “Contratan a un vendedor para el sábado y el domingo, pero trabaja toda la semana”, remata.

Tampoco se compadece con los fines fundacionales de la ONCE el “perfil” de trabajadores que se busca. “Quieren gente productiva y competitiva, subraya Jordi Carbonell, a la que piden agresividad en la venta, gran movilidad y que tengan carné de conducir; si es posible, personas con discapacidad leve que hayan trabajado antes en otras empresas”. Quique Marí tiene 40 años, padece una parálisis cerebral y minusvalía física del 84%. No sufre ninguna discapacidad psíquica. Cuando intentó entrar en la ONCE, relata su padre en conversación telefónica, se le dijo –sin pasar la correspondiente prueba- que no tenía las habilidades suficientes para manipular las máquinas de comprobación de cupones. Quique Marí lleva diez años en otra empresa, recorriendo 20 kilómetros diarios en silla eléctrica para vender los cupones (una media de 130 euros diarios). “En la ONCE no quieren a grandes discapacitados”, concluye.

El cierre de quioscos en la calle -aproximadamente un 20%, en un proceso que comenzó hace una década- redunda en la idea de movilidad y “dinamismo” en las ventas. Recuerda Adolfo Martínez que la eliminación de estos puestos afecta a los vendedores, que acarrean 7 kilogramos de material, a lo que se agregan los problemas motrices previos. “La expresa alega que no son rentables, pero la inversión es mínima, sólo en mantenimiento”. En los últimos años la ONCE ha cerrado 150 “agencias” (provincias enteras se han quedado sin estos centros), dedicadas a la logística, la organización administrativa y la prestación de servicios a trabajadores y afiliados. Se han clausurado colegios de la ONCE, se han privatizado servicios de informática y se ha pasado de la prestación médica por la empresa a contratar con mutuas. La CGT ha titulado de este modo alguno de sus comunicados de prensa: “Continúan los despidos y el desmantelamiento de la ONCE”. A los vendedores les ha perjudicado, además, que desde hace cinco años puedan venderse los productos ONCE en estancos, gasolineras, bares, quioscos de prensa, supermercados o por Internet.

Según Adolfo Martínez, “hemos pasado de una empresa envidiable por las condiciones “dignas” de trabajo (hasta mediados de los 90), a ser una mera multinacional del juego, en la que priman sólo los beneficios; el vendedor de la calle es el que genera el lucro y quien sostiene toda la estructura; también, el que se lleva todos los palos”. Jordi Carbonell pone el acento en los criterios de selección y los objetivos fijados en las ventas: “La empresa se creó para dar trabajo a ciegos y a grandes discapacitados, pero en la práctica son quienes tienen menor cabida en la ONCE”. Esta corporación “está exenta del pago de la cuota patronal a la seguridad social por contratar a personas discapacitadas, por lo que se supone que debería actual de otro modo”, afirma el delegado de CGT.

La Inspección de Trabajo ha señalado infracciones graves en la ONCE por el trabajo de los vendedores durante el periodo vacacional. También la inspección ha detectado que en la provincia de Valencia, durante 2014, la empresa ha presionado de manera “sistemática” a los trabajadores, en relación con la venta de boletos electrónicos. Los fines teóricamente enunciados por la ONCE casan poco con la construcción de complejos hoteleros en Isla Margarita (Venezuela), la inversión de 1.000 millones de pesetas (de la época) en Gescartera, pufo financiero que terminó con la dimisión, en 2001, del vicepresidente y el director general de la Fundación ONCE; o las pérdidas por las inversiones en Bankia, desveladas poreconomistadigital.es y no desmentidas por la empresa.
Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

Desaparecen cinco millones de fondos europeos de un centro tecnológico valenciano


La Marea


Aidico recibió una subvención en 2010 de siete millones de euros para hacer su nuevo centro en Novelda (Alicante). Hoy la empresa está en concurso de acreedores y del edificio sólo se construyó la estructura.
El 8 de enero de 2010, la cuenta del instituto tecnológico Aidico en la Caja de Ahorros del Mediterráneo (CAM) recibe un ingreso de siete millones de euros. El dinero proviene de la subvención de los Fondos Feder y del Ministerio de Ciencia y Tecnología para financiar la construcción de un nuevo centro de investigación sobre el mármol en Novelda (Alicante). Ese día la cuenta se cierra con 7,5 millones de euros. El 30 de abril, el balance bancario en la CAM es únicamente de 2,2 millones de euros. Y en octubre de 2010 la cuenta ya ha caído hasta los 36.000 euros. En diez meses se han dilapidado siete millones de euros de fondos públicos, cinco de ellos productos de una subvención europea.
La Marea ha tenido acceso a información sobre el caso a través de filtrala.org, el buzón de filtraciones anónimas y seguras en el que colabora La Marea junto a Diagonal yeldiario.es, –en el marco de su campaña #TiraDeLaManta sobre casos de corrupción municipal.
Según estos documentos, el propio Ministerio de Economía y Competitividad ha hecho dos requerimientos (16 de mayo de 2014 y 19 de diciembre de 2014) para que el instituto Aidico, que funciona con fondos públicos y actualmente está en suspensión de pagos, justifique esos gastos.
El Ministerio le pide que detalle de “forma pormenorizada el uso que se ha hecho de los 7.040.997 euros“. Por su parte, el informe de la administración concursal en el que se encuentra Aidico, señala que “el grado de ejecución del proyecto es del 55%, pese a que sólo se han presentado a justificación ante la Administración por parte de Aidico de 1.549.761,02 euros, lo que representa un grado de certificación del 30,74%”. Del resto de dinero, nada se sabe.
En el año 2010 el gerente de Aidico era Ramón Congost, quien dimitió cuatro años después con el instituto ya en quiebra. Congost es actualmente cónsul honorario de Rusia en el País Valenciano. Al ser contactado por La Marea ha evitado hacer declaraciones. Quien sí ha hablado ha sido el actual gerente, Fernando Palomares, para quien este escándalo “salpica a los anteriores responsables”. Preguntado por si conoce a qué se destinaron los fondos, Palomares duda y responde: “al pago de nóminas”. “¿Siete millones de euros en nóminas?”. “Eran otros tiempos…”, responde lacónico.
Otras fuentes consultadas por La Marea explican que este dinero, que Aidico tenía que dedicar a construir su nueva sede en Novelda, fue a parar a “otros fines más oscuros”. De hecho, la Fiscalía ya tiene sobre su mesa varias denuncias sobre la gestión de fondos públicos por parte de Aidico. Una de esas denuncias implican al antiguo alcalde de Paterna, Lorenzo Agustí, como supuesto beneficiario de un viaje a China.
España podría perder los fondos Feder
La gestión de Aidico tiene una ramificación mayor. Según fuentes consultadas conocedoras del caso, la falta de justificación de esos gastos podría suponer graves sanciones a España o que incluso la Unión Europea llegase a paralizar la entrega de fondos Feder al país.
La UE destinó 5.040.997 euros (sin IVA) para la “construcción de nuevas instalaciones del centro tecnológico del mármol y actividades mineras y equipamiento del mismo”, según consta en el convenio firmado el 15 de diciembre de 2009 entre el Ministerio de Ciencia e Innovación, la Generalitat Valenciana y la propia Aidico.
El convenio detalla de forma pormenorizada el uso que se le tendría que haber dado a la subvención, desde la estructura a las instalaciones eléctricas, el saneamiento o el mobiliario de laboratorio. Sin embargo, del centro hoy sólo queda un esqueleto de hormigón y una empresa en quiebra.
Dinero hacia Rumanía
Lo que sí hizo Aidico durante esos años fue expandirse en Rumania. Con la subvención recién cobrada, el instituto tecnológico compra una pequeña nave por 400.000 euros. Durante el año 2010 y 2011 las transferencias entre la cuenta del Banco Sabadell -donde tiene el dinero el Instituto-, y Rumanía son constantes. En un mes se transfieren más de 87.000 euros a una cuenta en el Raiffeisen Bank a nombre de “Sc Civic Trans Construct SRT”. El 30/04/2010 se transfieren 30.087 euros; el 13/05/2010, 21.607,16 y el28/05/2010, un total de 36.375,18; acciones que se repiten los siguientes meses.
Fuentes conocedoras de la operación aseguran que “con ese dinero que se gastó, se podría comprar medio polígono industrial en Rumanía, estaba fuera del precio de mercado”. En 2011 el propio vicepresidente del Consell y mano derecha de Francisco Camps, Vicente Rambla, inauguraba las instalaciones. Tres años después se vendieron por 200.000 euros, aunque Aidico nunca los cobró.
Todo esto pasaba a la vista del Instituto Valenciano de Competitividad Empresarial (IVACE) quien debía ejercer de vigilante, aunque toma cartas en el asunto demasiado tarde e interviene el instituto en septiembre de 2013. Mientras continúa sin aclararse dónde están los cinco millones de euros de la UE, los trabajadores que continúan en el instituto ya llevan cuatro meses sin cobrar la nómina, según aseguran ellos mismos.

domingo, 3 de mayo de 2015

Nueva conciencia julio de 2012. Posee código para ponerla en vuestras web y blog

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